Tus palabras buenas y tristes me han hecho más da?o que un bofetón. “No todos tienen dinero para vestirse bien”, has dicho, “y no me avergüenzo de llevar las ropas con los remiendos que mi madre me pone con tanto trabajo”. ?Oh, Julio! Querido Julio, cómo me avergüenzo! Ya he hablado con González y con su amigo. y les he dicho qué eres bueno e inteligente, y han comprendido que la equivocación fue mía, pero qué equivocación! Es casi un delito. Espero que creas en la sinceridad de m arrepentimiento, en el vivísimo deseo que tengo de verte y de oírte decir que me perdonas, que seguirás siendo amigo mío. Escríbeme en seguida, Julio, escríbeme y dime dónde y cuándo podemos vernos.
Tu arrepentidísimo, Alfredo.
Fuentes con mas info y ejemplos: